
Este mediodía, los directivos de la Cámara de Comercio de Bragado recibieron a los concejales Nicolás Araujo (PRO), Fernando Franzoni (PRO), Marita Gelitti (Acción para el desarrollo) y Mauricio Tomasino (Unidos por Bragado9
“La inquietud se vincula con la situación que atraviesan instituciones de la comunidad a partir de los nuevos cuadros tarifarios de energía, que viene ya impactando en el comercio e industria” comienza la gacetilla enviada desde el organismo.
“Desde el CUCI se intenta que el excedente que se surge de la tasa de alumbrado, pueda ser canalizado en diferentes áreas de la misma comunidad.
Por un lado, la generación de un fondo que posibilite a las instituciones financiar parte de su accionar o la creación de proyectos que permitan instalar sistemas de energías renovables que produzcan ahorros en el consumo y a la vez que posibilitan inyectar a la red como ya hacen algunos usuarios locales” detallaron
Esta propuesta no implica entrometerse en los proyectos que el Municipio tenga previsto para mejorar el servicio de alumbrado público, sino serían un complemento a la utilización del fondo.
Por parte del CUCI estuvieron el presidente de la Cámara, Guillermo Anso y los directivos Sergio Fuentes y Carlos Kais.
Desde la redacción venimos destacando en distintas editoriales, sobre las complicaciones que surgieron en el ultimo tiempo en distintos comercios de la ciudad, donde en algunos casos debieron cerrar sus puertas debido al gran aumento que sufrieron en las tarifas de luz, donde se triplicaron y duplicaron los montos a comienzos del mes de mayo. La situación a la cual se enfrentan los distintos comerciantes y la producción local, tiene como base un razonamiento político puntual, donde la clase política no analizó el impacto que iban a generar el aumento de las tasas en el orden productivo local. Es decir, que la decisión política impacta sobre la realidad de forma negativa y no pueden evitar en ningún contexto, las consecuencias que han generado, debido a la carga que colocan en el sentido tributario. La preocupación por parte de las autoridades del CUCI es completamente entendible, debido a que es cierto que las instituciones bien podrían instalar todos los sistemas que crean adecuados para generar ahorros, etc. Como así mismo podrían tranquilamente inyectar energía en la red. Pero resulta un tanto llamativo que el fondo deba salir de la recaudación de alumbrado público, cuando hay comercios que están cerrando debido a esos aumentos. Se supone que sería importante que puedan velar por los comercios que son los más perjudicados a raíz de los aumentos impositivos en la ciudad. En el caso de las escuelas bien podrían proyectar a futuro con el fondo educativo; las obras necesarias para poder lograr un sistema de energías renovables y que incluso puedan inyectar energía en la red.
Los impuestos que forman parte de la tarifa final pueden llegar a representar, en los casos de mayor incidencia, más de un tercio de la cifra a pagar.
Existe, claro está, diferente peso impositivo según cada servicio y también según la jurisdicción en la que éste haya sido prestado, lo que hace que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) haya una menor incidencia de los tributos en las facturas, en comparación con lo que sucede en el interior del país.
En el caso de la electricidad, en el interior del país, que es donde más se paga en concepto de impuestos indirectos, si, por ejemplo, la energía sube $100, al consumidor final le sube $132, porque tiene $32 extras derivados de la carga fiscal de 32% sobre el valor final”.