
Redacción – El Censor – 22:38 hs
Un subsidio de 5 millones de pesos otorgado por el gobierno nacional al club El Último Foco de Bragado, sumado a los 500 mil pesos ya recibidos en dos ocasiones desde el municipio, ha desatado una polémica que pone en jaque la coherencia de las políticas del presidente Javier Milei y de la Coordinadora de La Libertad Avanza en Bragado, Daniela Monzón.
El líder libertario, conocido por su «terapia de shock» económica y su rechazo al intervencionismo estatal, enfrenta cuestionamientos sobre cómo encajan estos fondos con su ideología, especialmente cuando el club, bajo la gestión de su comisión encabezada por el ultra K Omar Cuello, fue clausurado por reiteradas infracciones. Milei asumió la presidencia en diciembre de 2023 con un discurso tajante: reducir el tamaño del Estado, eliminar subsidios y dejar que el mercado regule la economía. En su primer año, cortó miles de empleos públicos, suspendió obras estatales y eliminó subsidios a servicios como transporte y energía, logrando un superávit fiscal inédito y una baja de la inflación mensual del 25% al 2,4% en febrero de este año. «El Estado no es la solución, es el problema», repitió en campaña, prometiendo una Argentina sin asistencialismo. Sin embargo, la entrega de 5 millones de pesos desde Nación al club El Último Foco, gestionada con la presencia de Daniela Monzón de La Libertad Avanza (LLA), choca con este relato.
Milei ha impulsado la privatización de clubes deportivos, proponiendo que pasen de asociaciones civiles sin fines de lucro a sociedades anónimas deportivas (SAD), capaces de atraer capital privado. En este marco, subsidiar un club que ya recibe fondos municipales y mantiene un modelo tradicional parece contradecir su visión de desmantelar las «distorsiones» estatales. «¿Por qué financiar con dinero público lo que debería sostenerse solo o con inversión privada?», se preguntan críticos locales.
Un club bajo la lupa: infracciones y clausura
El caso se complica por el historial reciente del club. El 19 de noviembre de 2025, la Guardia Urbana de Bragado clausuró el salón de El Último Foco, alquilado por Juan Carlos Carbone (imputado la causa contravencional), tras un baile que incumplió normas de seguridad. Según el acta firmada por el inspector Ignacio Fernández y el testigo Nicolás Obregón, el evento, autorizado para 200 personas, reunió a unas 600, superando el aforo permitido. Además, se detectó ingreso de asistentes fuera del horario estipulado y la ausencia de medidas antisiniestrales vigentes, violando la Ley Provincial 14.050 y el Decreto 12/05. A pesar de las advertencias, las fajas de clausura fueron retiradas, lo que derivó en una denuncia penal por desobediencia, constatada el mismo día a las 17:50 por la inspectora Camila Acosta. El 20 de enero de 2025, tras un cumpleaños en el lugar, se volvieron a colocar fajas, según acta del inspector Horacio Hernández. El Director de Seguridad, Mario Busto, elevó el caso al Juez de Faltas, Dr. Franco Hernández, quien se declaró incompetente y lo derivó a la Jueza de Paz, Dra. Laura Andrea Pérez. La comisión del club, liderada por Cuello, calificó la clausura como una «confusión» y afirmó tener «todo en regla», aunque no presentó pruebas que desmientan las infracciones documentadas.
Jorge Forti, vecino de Bragado, expresó en redes sociales su escepticismo: «Vamos comprando voluntades como Kueider (…) Nos vamos sumando a La Libertad Avanza, obvio que esto no es gratis». Su comentario sugiere que el subsidio podría ser una maniobra política para ganar apoyo en un distrito históricamente peronista, donde Cuello, docente y aliado de la campaña de Juan Grabois en 2023, representa una figura opositora a LLA. Por su parte, Cuello defendió el subsidio como un beneficio legítimo para el club, argumentando que «todo lo que beneficie a la institución debe ser bien recibido como en este caso y todo lo que perjudique a la institución, como la ilegal clausura de Bustos, Quarleri y Barenghi, debe ser rechazada». En su réplica a Forti, destacó su lealtad al peronismo como una ideología «humana y cristiana» (sic) y rechazó cualquier vínculo con LLA, pero no abordó las irregularidades que llevaron a la clausura ni explicó cómo se justificaría premiar a un club incumplidor con fondos públicos. El argumento de Cuello en Facebook revela varias inconsistencias lógicas: Ataque personal: Acusa a Forti de tener un problema moral («lamentable lo tuyo»), evitando responder a la sospecha de clientelismo. Distorsión del argumento: Interpreta la crítica de Forti como un ataque a la gestión del club, cuando este apunta a un posible intercambio político. Apelación a la ideología: Invoca el peronismo como prueba de su rectitud, sin demostrar la legitimidad del subsidio o la clausura. Falsa dicotomía: Presenta el subsidio como inherentemente bueno y la clausura como «ilegal», ignorando las infracciones documentadas. Afirmación sin sustento: Califica la clausura de «confusión» y asegura que todo está en regla, contradicho por las actas oficiales. Estas falacias debilitan su postura frente a las evidencias del procedimiento legal. ¿Coherencia o pragmatismo político? Analistas locales ven en este caso una tensión entre los principios de Milei y las realidades de gobernar. «Milei critica el asistencialismo, pero un subsidio nacional a un club que ya recibe apoyo municipal y no cumple normas parece un guiño político más que una política coherente«, señala un vecino de Bragado.
La presencia de Monzón en la entrega refuerza esta hipótesis, sugiriendo un intento de LLA de posicionarse en Bragado, donde el peronismo aún tiene peso. En el plano nacional, Milei ha enfrentado resistencias a su plan de privatizar clubes, con gigantes como Boca Juniors y River Plate reafirmando su modelo sin fines de lucro. La entrega de subsidios a El Último Foco, que además arrastra infracciones en trámite, ya que no es Carbone el responable de las medidas siniestrales y el retiro de fajas, podría interpretarse como una contradicción o, peor aún, como una recompensa a la “noncompliance”, algo que choca con el discurso de «orden y libertad» del presidente. Mientras El Último Foco recibe fondos que podrían destinarse a otras prioridades en un contexto de ajuste, la comunidad de Bragado se divide. ¿Es este subsidio una excepción pragmática en la cruzada libertaria de Milei o una fisura en su coherencia ideológica?
El dinero llegó, pero las preguntas persisten.