
La localidad se vistió de fiesta en el día patrio a pesar de la actitud de varios políticos
La fiesta patria del 25 de mayo, es demasiado importante para cada uno de nosotros, es el principio de nuestra independencia. La llamada Revolución de Mayo dio inicio a nuestra bandera, a nuestro país. Se trata de nuestra identidad, de nuestra historia. El acto oficial se realizó en O’Brien, con la presencia del Intendente interino Elvio Duretti, como así mismo algunos secretarios del gobierno y unos pocos concejales. A pesar del frio, los vecinos se hicieron presente en la cabalgata que se organizó, como así mismo la formalidad en la plaza Alem.
Es muy destacable que se haya elegido una localidad para el acto oficial. Fundamentalmente porque es todo un gesto político para los pueblos que pertenecen a Bragado y que tan olvidados parecen muchas veces.
Es indiscutible que no tiene que ser además la primera y única que vez que un acto oficial se realice en aquella localidad, como también debería pasar lo mismo con las distintas localidades que pertenecer a Bragado, como podría ser Mechita, Warnes, Irala, Comodoro, etc.
Pero a pesar de haber tenido una correcta planificación el acto, los distinto secretarios ausentes dejaron un sabor amargo en cuanto a la valoración que debería haber tenido esta fecha patria con su respectiva celebración en la localidad de O brien.
Estuvieron ausente el sec. de gobierno Jose Luis Quarleri, la secretaria de desarrollo social Maria Villavicencio, estuvo ausente también la secretaria de salud Emma Elizalde. La mayoría de los concejales tampoco fue; los ausentes fueron Marita Gelitti, Daniela Monzón, Malena Alonso, Pilar Vives, Mauricio Tomasino, Nicolas Araujo, Ester Bustos, Guillermina Lhospice, Mariano Rodriguez, y Veronica Tucci. Tampoco fue el jefe de la bancada Peronista Mauricio Yaffaldano, quien viene haciendo un penoso papel en el concejo deliberante, sin influencia alguna en sus propios concejales, sin ideas y sin estrategias políticas.
Sin dudas que el contexto político que vivimos en la ciudad es completamente extraño, donde la conducción no es clara, como tampoco aun podemos entender la actitud de una parte del gobierno en relación a la institucionalidad. Como si por alguna razón quisiera hacer triunfar los personalismos absurdos, que no edifican en nada, ni aporta, ni suman a la población de Bragado.