
En los últimos días, se calcula que unas 240 mil hectáreas, correspondientes a las ciudades de 9 de Julio, Bolívar y Carlos Casares se encuentran bajo agua, afectando el final de las cosechas, perdidas totales de cultivos, y graves problemas con el ganado. La Sociedad Rural se organiza e intenta conducir el plan de acción y los distintos reclamos. Son varios referentes del campo, que primeramente señalan la falta de mantenimiento de canales por parte de las municipalidades, como la principal razón de que el agua no circule correctamente y se produzcan los desagotes. En este sentido además se suma que está viniendo el agua desde otros puntos, los arroyos Vallimanca y Las Flores desbordaron sus cauces debido al volumen de agua acumulado. Los productores afirman que la falta de desagües adecuados agravó el impacto y la ruta 226 actúa como una barrera de contención y hace que el agua drene más lento.
En este último punto, los productores y distintos vecinos afectados, optaron por la contratación de empresas privadas con retroexcavadoras para limpiar los canales y destrabar la circulación del agua. Ante la consulta algunos intendentes ya trabajan en distintos planes, a contrarreloj, como es el caso de Maria José Gentile en la ciudad de 9 de Julio, y el intendente de 25 de Mayo Ramiro Egüen.
Según los portales de prensa de Bolivar ,el intendente de aquella ciudad Marcos Pisano se refirió al tema afirmando que las inundaciones son producto del cambio climático, y pidió a vialidad nacional que se ocupe de los mantenimientos de la ruta.
Una de las zonas más afectadas en Bolivar es La Paula, lindante a Olavarría