
Advierten que es por un sobre stock en el sector de molinos agrícolas
Desde este 3 de junio, se comunicó desde un sector de trabajadores de la empresa FIASA, del sector donde fabrican molinos. Un total de 33 operarios de la planta acordaron una suspensión con reducción de salarios, donde cobrarían el 85% del salario. La suspensión se da por ese tiempo debido a un sobre-stock en el sector molinos.
En octubre del año 2019 se suspendió a la totalidad de la planta de trabajadores.
Fábrica de Implementos Agrícolas S.A (Fiasa) cuenta con tres plantas fabriles equipadas con maquinarias de última generación y diversidad de procesos.
Desde la redacción venimos, alertando sobre esta situación desde principio de año, donde en múltiples análisis hemos afirmado que la política ha sufrido un divorcio respecto a la sociedad que lo antecede. Esto en todos sus niveles. El impacto más fuerte se da por el incremento de impuestos en la provincia de Buenos Aires, y posteriormente el cuadro de aumentos en las tasas municipales han sido claves en el gasto de las empresas y la producción local.
Lógicamente según múltiples economistas y los propios datos de las empresas, la producción que se venía realizando ya no tiene la misma venta que hace tiempo atrás, por el contrario, se ha generado una caída en la demanda que en algunos casos representa porcentajes que superan ampliamente el 70% en la totalidad, hablándonos esto de una recesión muy profunda.
Algunos actores del ámbito de los trabajadores y defensores del derecho en el ámbito laboral, avizoran que la situación podría ponerse muy tensa de lograrse la ley bases, en cuanto a los despidos masivos, las suspensiones y los múltiples conflictos judiciales, y que esta además seria la razón fundamental por la que el gobierno espera que se apruebe dicha ley, para lograr minimizar el impacto en el empresariado, y que el propio empresariado comenzará con las suspensiones solo para esperar una ley que les permita expulsar gente sin sufrir daños económicos grandes en su capital, su reserva monetaria. La clase política local lógicamente de acuerdo a este divorcio que tiene con las cosas importantes de la sociedad, ni siquiera tiene un planteo solido al respecto, ni siquiera han podido plantear un debate serio en este comienzo de
año. El intendente imposibilitado de poder discutir, por su propio problema de salud, los funcionarios oficialistas del peronismo ni en chiste se atreverían a hablar de disminución de tasas con la visión y ambición respecto a la recaudación. La oposición que ha logrado acuerdos de alguna manera para tener militantes o gente cercana de los espacios dentro de las filas oficialistas, no se mueve ni 1 centímetro de la chatura, incluida la Libertad Avanza Local, que solo ha planteado superficialidades en la escena pública, no debate sobre cambios profundos, ni siquiera mencionan la palabra Milei en ninguna de sus intervenciones. Lo cierto es que el gobierno local incluye un cumulo de actores que pertenecen todos a un mismo riñón, ajeno a lo
importante, y a la producción que es de lo más importante, mucho más lejos. Los efectos de índole multiplicador que generan varios tipos de tasas locales, a la larga, en la micro economía resultan puntuales para el descalabro de la industria local y los emprendedores. Deberían desde producción a cargo de Aramendi, políticas que busquen ordenar lo fiscal, generar la baja en tasas que realmente no necesitan determinadas recaudaciones, y que posteriormente se les da un uso ajeno totalmente al servicio que deberían devolver por dicha recaudación impositiva.
Es hora de que la política tome consciencia que no debe estar enajenada de la sociedad.