
Los negocios colocaron espirales en las entradas y se incrementó la venta de repelentes
Desde el fin de semana se vive un clima hostil en la ciudad de Bragado; ante la invasión de mosquitos que perturbó de forma prolongada a los vecinos y fue motivo de conversación en todos lados, principalmente por su prolongación a partir del día Sábado, donde este martes tuvo su punto más pronunciado. Puede verse en las paredes de las casas a los insectos que por su gran volumen llamó la atención de mucha gente. Así mismo, se pudo ver en los distintos comercios y lugares puntuales de sociabilización, que se optó por poner espirales en las entradas. Uno podía ver en las tiendas, en los quioscos, incluso en las confiterías, como en la entrada de los locales estaban los espirales prendidos para espantar a los mosquitos que se adueñaron de las calles bragadenses. También se habló mucho sobre la peligrosidad de los mismos, debido que hasta hace poco hubo casos de dengues en la ciudad, pero que según pudo averiguar este medio con algunos profesionales, en el caso de estos mosquitos no estarían representando ningún problema para la salud de las personas, pero que ante el menor síntoma deben acercarse al hospital o la sala de emergencias más cercana.
Lo llamativo es que según comentan los comerciantes, la demanda de repelentes superó las expectativas, en algunos casos se quedaron sin stock el propio sábado que comenzó la invasión de los insectos. No es normal que en estas épocas donde ya se han provocado varias heladas, se vean mosquitos en la cantidad que los ven en estos días.